Crítica del disco en Metalcry

Larga es ya la trayectoria de los medinenses KAIN desde que comenzaran su trayectoria allá por 2002 en la localidad vallisoletana de Medina del Campo con una propuesta que, tras comenzar en un punto intermedio entre el punk y el thrash, ha acabado entregándonos 3 discos grandes protagonizados por un estilo en el que la banda ha ido mezclando siempre estilismo clásico con contundencia contemporánea en una suerte de metalcore potente de guitarras con dirección más heavy.

Varios han sido los cambios de formación que ha sufrido KAIN en los últimos años y quizás uno de los más significativos es el que protagoniza la edición de este nuevo trabajo titulado “Revelaciones” en el que presentan definitivamente, y tras la grabación de un EP en 2009 titulado “Redención”, el traspaso de instrumento de Terre, quien abandona el bajo en la banda para dedicarse de pleno a las labores de nuevo vocalista del grupo, tarea que, por otro lado, debemos resaltar desde ya como una de los grandes aciertos de KAIN, sino el más representativo, de cara la ampliación de horizontes que se produce en este nuevo trabajo.

Y es que este sería, entre otras cosas que desgranaremos a continuación, uno de los pilares fundamentales que convierten a “Revelaciones” en probablemente uno de los mejores discos que hayan editado los medinenses hasta la fecha. Terre proporciona un efecto interesante en el que la banda no solo se endurece y se extremiza hasta terrenos insospechados, sino que al mismo tiempo, y en una dualidad curiosa que pocas veces funciona del todo, otorga a la banda un horizonte de melodía que abre muchos caminos de exploración y de variabilidad compositiva.

Revelaciones” comienza directo, agresivo y contundente con un tema lleno de rabia titulado “Dogma” que ya nos pone en sobre aviso acerca de lo que nos vamos a encontrar dentro del álbum. Algo que no es otra cosa que una amalgama de influencias extremas digeridas y pasadas por el filtro personal de la banda, allí donde ésta es capaz de aglutinar una base rítmica atronadora bajo guitarras de corte rápido y contemporáneo, en un punto intermedio entre bandas como Hamlet o S.A. que, por otro lado, veremos más adelante que no le hace ascos a extraer detalles de otros estilos como el death metal, el thrash o incluso el black metal en determinados puntos del álbum.

Y entre toda esa brutalidad, que a veces produce cierta sensación de descontrol, surge la más que interesante dualidad comentada previamente y de la que ya tenemos retazos en el coro melódico de “Dogma” o, sobre todo, en el que para mi es el tema estrella del álbum, un “Para siempre” dotado de un desarrollo rítmico  envolvente y muy actual en el que la pegada y la melodía conviven de una forma absolutamente natural y brutalmente adictiva.

La agresividad es una constante en el álbum, y se mantiene a través de cortes quizás más oscuros como “Loco”, un medio tiempo de metalcore que presenta una dualidad ambiental muy conseguida e infernal, o “Sin piedad”, tema en el que predomina el giro melódico pero también melancólico de la voz de Terre para recordarnos, en cierto punto, a alguno de los temas de la formación americana Nevermore.

Se mantiene la contundencia en el metalcore algo caótico de “Marionetas” o la más grave “Quimeras”, que además de darnos un poco más de aire thrash a nuestros oídos conecta estilísticamente con el pasado de la banda de la misma forma en que la veloz y arrasadora “Falsas Promesas” nos habla del espíritu más heavy y clásico que también esconde la formación medinense.

Con el único respiro que proporciona el calmado medio tiempo “Réquiem”, KAIN deja claro con el final de “Cicatrices” que han querido facturar un nuevo trabajo lleno de fuerza y rabia sin límites y guardarse un salvoconducto de personalidad en esa inclusión de de voces melódicas que, en el contexto en el que están, son toda una nueva seña de identidad de la banda. En definitiva, un trabajo que, con la ayuda de Producciones Malditas, debería afianzar la presencia de esta formación en el panorama estatal y ofrecerles la oportunidad de registrar futuros trabajos bajo una producción y un acabado que realmente les haga justicia.

By: Dany Velasco